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El terremoto y tsunami del 27 de febrero no es ni el primero ni el último desastre natural de este tipo que se enfrenta en Chile ni en el mundo. Más allá de los adjetivos que puedan ponerse a la interpelación ocurrida el 20 de diciembre, revisaremos acá lo que dice la experiencia internacional y, al final, generaremos algunas conclusiones en relación a la experiencia chilena propiamente tal. Estas observaciones buscan evaluar el proceso de reconstrucción desde la perspectiva de su sustentabilidad en el tiempo.

Las lecciones internacionales que se mencionan se basan en estudios realizados por la ONG Reconstruye poco después del terremoto, que fueron presentadas a convocatoria realizada por el Colegio de Arquitectos de Chile a petición del Ministerio de Vivienda y Urbanismo, a comienzos del mes de abril del 2010 (ver nota al final). Las notas son un estimado del autor, en base a observaciones que serán comentadas para cada caso.

Lo que dice la experiencia internacional

1. TIEMPOS, INFORMACIÓN Y EXPECTATIVAS

La reconstrucción durará por lo menos de 6 a 10 años. Lo más importante es manejar bien la información y ser responsable con las expectativas.
Observaciones: Ésta es, posiblemente, el área en que el Gobierno ha tenido su peor desempeño. Hace algunos días, la cuenta de Twitter del Presidente decía: “Ésta será la reconstrucción más grande de la historia”. En general, no se ha sido cuidadoso con las expectativas. Un ejemplo es que el Minvu dijo en abril a los alcaldes que habría trece planes maestros de reconstrucción con medio millón de dólares de financiamiento para estudios por ciudad, y 14 millones de dólares en inversión cada uno, de los cuales sólo se concretaron unos pocos y con financiamiento mucho menor. Además, ha habido serios problemas de desinformación, especialmente a nivel del Minvu. Esto lo acusan tanto los afectados como las empresas privadas que son el motor de la reconstrucción, quienes han visto varias veces cambiadas o poco claras las “reglas del juego”.
NOTA: 2.0

2. INVOLUCRAMIENTO DE LOS AFECTADOS

Los únicos procesos de reconstrucción exitosos son los que se basan en las capacidades y el trabajo de los propios afectados. La gran cantidad de recursos asignados en forma errada fácilmente generan dependencia.
Observaciones: Ha habido fuertes cuestionamientos por parte de organizaciones de base. Los más públicos han sido en Talca. El gobierno tendría que hacerlos sentir sus “socios” en la reconstrucción. Se ha evitado utilizar el recurso de la auto-construcción en forma oficial.
NOTA: 4.0

3. MUCHO MÁS QUE VIVIENDAS

Concentrarse en la entrega de una solución de vivienda terminada ha arrojado resultados negativos en prácticamente todas las experiencias consultadas. Más que viviendas, hay que reconstruir la vida de las personas, partiendo por el sustento económico.
Observaciones: El problema de sólo mirar la vivienda es que todos los recursos se concentran en un elemento que es el más caro, se entrega una vez, y en el cual se fijan las metas de las políticas. Muchas veces los problemas principales tienen que ver con actividad económica, trabajo y apoyo psicosocial para que los afectados enfrenten el desastre con sus propios recursos potenciados. Éste es un problema de todo el sistema político, los medios y no sólo el Gobierno. Pero ha habido una concentración absoluta en la vivienda y sobre eso se discute y evalúa. Ejemplo de ello fue la interpelación a la ministra Matte.
NOTA: 4.0

4. FINANCIAMIENTO DE LARGO PLAZO, QUE GENERA CAPACIDADES

Las experiencias más positivas de efectividad de los recursos a largo plazo son los casos donde la entrega de subsidios se realiza mediante un crédito administrado por la propia comunidad. Esto genera capacidad de organización, responsabilidad instalada en las personas y capacidad de adaptación y repuesta progresiva al proceso de reconstrucción.
Observaciones: Nuevamente, la prioridad se ha puesto en un subsidio, que es el de la vivienda, a través de recursos puestos una sola vez en el bien más caro posible. Por otro lado, los únicos recursos financieros existentes para las familias son el subsidio directo del Estado o la banca privada. Existen alternativas intermedias que permiten hacer más rentables y duraderos esos recursos, como es el caso de los micro-créditos cooperativos, que podrían reemplazar subsidios de reparación.
NOTA: 3.0

5. APRENDER A TRABAJAR CON LA CLASE MEDIA

Con frecuencia el desastre afecta fuertemente a los grupos medios, por lo que hay que generar mecanismos para ellos, además de las políticas de vivienda normalmente focalizada en grupos pobres.
Observaciones: El Gobierno decidió mantener los mismos instrumentos existentes antes del terremoto, los que tienen que ver principalmente con los subsidios para la vivienda. Éstos están pensados principalmente para hogares pobres. Se utilizó un instrumento focalizado en la clase media, que es el Decreto Supremo N°40 del MINVU, el que entrega hasta 200 UF sumado a un crédito privado que piden las familias. Había una oportunidad de pensar en alternativas de crédito especiales, a través del Banco del Estado, por ejemplo. Se pueden subsidiar las tasas y las condiciones del crédito y crear “créditos de reconstrucción”.
NOTA: 5.0

6. RECONSTRUIR LA ECONOMÍA Y EL TRABAJO LOCAL A LARGO PLAZO

Hay que partir por la reconstrucción de la actividad económica: es incluso más importante que las viviendas terminadas. Existen experiencias que prueban la posibilidad de involucrar a las comunidades en el proceso productivo asociado a reconstrucción, a través de micro-emprendimiento, lo que otorga sustentabilidad al proceso.
Observaciones: Aquí ha habido muchos problemas. La primera decisión cuestionable fue que el gobierno decidió, en las primeras semanas, entregar a grandes cadenas de retail la provisión de insumos para reparaciones inmediatas. Cada peso que se va a Santiago, es un peso que pierde la economía local. La nueva demanda que la reconstrucción genera en los sectores de la construcción es una oportunidad para acompañar los procesos de Pymes locales. Nada ha habido al respecto. Por otro lado, la atención se ha centrado en el Minvu, mientras que al entrar al Ministerio de Economía no hay ninguna cuenta relacionada con la reconstrucción. Para las Pymes afectadas se plantearon instrumentos financieros a través de Corfo y Sercotec, pero la Conapyme manifestó que esos recursos son entregados por entidades financieras privadas, que privilegian a los clientes menos vulnerables y riesgosos, marginando a quienes más necesitan.
NOTA: 3.0

NOTA FINAL: 3.5
Faltó estudio. El proceso se ve poco auspicioso en cuanto a la sustentabilidad de las medidas que se han aplicado. Es probable que el próximo presidente tenga que hacer un nuevo plan de re-reconstrucción en 2014. Esto no quiere decir que todo esté malo. Claramente hay un esfuerzo grande, especialmente en la entrega de viviendas. Pero ¿es ése el único indicador del que debemos preocuparnos?

Lo que dice la experiencia chilena

Esta evaluación parte de la base que un gobierno que plantea que llevará al país al desarrollo, estará atento a la experiencia internacional y se pondrá como estándar el que sus intervenciones sean sostenibles en el tiempo. Para eso hay que mirar más allá de los tres años que faltan para la próxima elección presidencial. Sin embargo, lo mismo corre para la oposición. Los encargados de ejecutar políticas, y aquellos que deben criticar y fiscalizar, deben hacerlo con un estándar propio del siglo XXI, aprovechando el conocimiento existente que lleva a prácticas generadoras de desarrollo sostenible. En este sentido, así como en los terremotos de 1928, 1939, 1960 y 1971 los responsables de la conducción del Estado tuvieron altura de miras y generaron cambios institucionales que perduran hasta hoy -como la CORFO luego del terremoto de Chillán en 1939-, hoy nuestros políticos también tienen una oportunidad histórica de innovación.

El cambio que corresponde hoy es una descentralización de verdad, que se centre en el traspaso de parte importante de la soberanía sobre el presupuesto de la nación a los Municipios y a los Gobiernos regionales, en ese orden de prioridad. Lo que más dejó en evidencia el terremoto fue la precariedad de medios en la estructura de gobiernos locales, y que si el terremoto no afecta seriamente a Santiago es como si nunca hubiera pasado nada. Si nuestros políticos estuvieran a la altura, el período presidencial de Sebastián Piñera sería recordado en el futuro como el que logró descentralizar Chile. Partiendo del consenso que exige enfrentar una de las peores tragedias nacionales de nuestra historia, romperían la última barrera impenetrable para soñar con el desarrollo.

NOTA: Experiencias/instituciones utilizadas como referencia

Las conclusiones mencionadas fueron extraidas por el equipo de RECONSTRUYE luego de su participación en el Foro Urbano Mundial ONU-HABITAT realizado en Río de Janeiro, Brasil, entre el 22 y el 26 de marzo de 2010, y contactos e información acumulada por diversas experiencias e instituciones.

  • Asian Coalition for Housing Rights: Presencia en 64 ciudades en Asia y experiencia en el proceso de reconstrucción con posterioridad al Terremoto y Tsunami del océano Índico del año 2004.
  • Habitat for Humanity: ONG internacional con la mayor participación en desastres desde la perspectiva técnica de la construcción.
  • Cooperative Housing Fundation: ONG internacional con experiencias en provisión de vivienda luego de desastres naturales.
  • Red Cross and Red Crescent International Federation: Mayor institución de entrega de ayuda humanitaria en situaciones de desastre en el mundo.
  • Lincoln Institute for Land Policies: Mayor centro de estudios a nivel mundial sobre las políticas de suelo.
  • UN Habitat: Capítulo de la Organización de las Naciones Unidas dedicada al problema de los asentamientos humanos.
  • Slum Dwellers International: Federación internacional de organizaciones de base orientadas a generar soluciones al problema de la vivienda.
  • Fondo para la Reconstrucción y Desarrollo Social del Eje Cafetero (FOREC): Experiencia modelo de reconstrucción por terremoto de Armenia, Colombia, 1999-2002.

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